¿Cuáles son tus habilidades?

Esta sencilla pregunta la llevo haciendo a mis alumnos a lo largo de toda mi carrera como docente en el campo de la comunicación.
La respuesta es en un 90% una cara de sorpresa con la expresión de ojos muy abiertos, labios apretados, y gesto de no entender por qué demonios hago esa pregunta que les condena a pensar en sí mismos, pregunta a la que habitualmente no tienen respuesta, y si alguno la tiene, nunca la han manifestado en público por pudor a decir en alto algo que les suena a íntimo.
De manera que nos encontramos con muchísimas personas que conviven consigo mismas y que no se conocen ni por asomo.
Y no hablo sólo de adolescentes, si no de personas de cualquier edad y condición social. Y les explico que es curioso cómo, dentro de nuestras múltiples inteligencias, todos tenemos una tendencia clara hacia unas u otras.
Por eso nos encontramos a personas que ya desde pequeños se inclinan por la lectura y tienen facilidad para redactar bien, otras que se deleitan con los animales o las plantas, y lo saben todo sobre ellos. Están también los que observan y tienen una memoria visual o auditiva extraordinaria, los que cantan que enamoran y los virtuosos tocando instrumentos, los que investigan cómo funcionan las cosas desde dentro desarmando juguetes, los que lo arreglan todo, los que se desviven por los demás olvidándose casi de ellos mismos, los que tienen facilidad para los idiomas; los que tienen facilidad de palabra, los que tienen un gran sentido del humor y todos se ríen con ellos, los que calculan y saben manejar bien su dinero, los que se buscan a sí mismos, los que necesitan su cuerpo en movimiento, o los que tienen una gran habilidad social y saben comunicarse bien con todo el mundo; los entusiastas de la cocina, los que tienen una vista espacial , los amantes de la justicia, los que se lo preguntan todo, los que tienen grandes ideas…
Y todos tenemos esas inteligencias en mayor o menor medida y algunos tienen muchas de ellas destacadas. Pero es fundamental saber para qué somos buenos, en qué destacamos, qué se nos da bien hacer, en qué perdemos la noción del tiempo o cual es nuestra pasión, y es importante saberlo para guiar nuestros pasos y hacer crecer algo que tenemos de forma natural.
Y tú… ¿Para
qué sirves?
Mariaje
Galayo Coya
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